Celebramos el 31 de Agosto
El 31 de Agosto es una de esas fechas que forman parte de la memoria de Donostia. Una noche para recordar la destrucción de la ciudad en 1813, pero también para celebrar la voluntad de quienes hicieron posible que volviera a levantarse. KañoYetan vive cada año esta jornada de una manera especialmente cercana, colaborando activamente en los actos conmemorativos que llenan de emoción la Parte Vieja.
La calle 31 de Agosto volvió a reunir este año a numerosos donostiarras alrededor de la tamborrada, los coros, las antorchas y el tradicional apagado de las luces. Una conmemoración en la que nuestra sociedad estuvo presente antes de continuar la noche como mejor sabemos hacerlo: alrededor de una mesa.
Finalizados los actos en la calle, KañoYetan fue llenándose de socios, familiares y amigos. El presidente de la sociedad, Koldo Arnaiz, participó activamente durante toda la cena, atendiendo las mesas y compartiendo una velada que reunió a numerosos miembros y amigos de la sociedad, además de representantes de la vida social donostiarra y de otras sociedades de la ciudad.
En los fogones estuvieron Ion Manterola, que esa misma noche había dirigido la Tamborrada como Tambor Mayor, Eugenio Ruiz de Azua «Burton», Aitor Arretxea y el propio presidente. El menú estuvo a la altura de la ocasión: micuit de pato con salsa de higos y pimientos de Espelette, marmitako y mamia.
Una cena muy KañoYetan: cocinar juntos, servir a los demás, conversar y hacer de la sociedad un punto de encuentro.
La celebración tuvo este año, además, un significado especial. KañoYetan cumple 125 años, y noches como la del 31 de Agosto explican mejor que cualquier aniversario lo que significa alcanzar esa cifra. Generaciones diferentes compartiendo sociedad, tradiciones que continúan vivas y una estrecha relación con Donostia que forma parte de nuestra identidad desde hace más de un siglo.
El periodista Joti Díaz, que compartió la velada con nosotros, recogió posteriormente la celebración en El Diario Vasco, dejando constancia del ambiente vivido en KañoYetan durante una de las noches más singulares del calendario donostiarra.
125 años después, seguimos reuniéndonos alrededor de la mesa y participando en la vida de nuestra ciudad. Porque celebrar nuestra historia también significa mantener vivas sus tradiciones.
Fuente e imágenes: artículo de Joti Díaz publicado en El Diario Vasco, 3 de septiembre de 2026. Leer el artículo en El Diario Vasco
El 31 de Agosto es una de esas fechas que forman parte de la memoria de Donostia. Una noche para recordar la destrucción de la ciudad en 1813, pero también para celebrar la voluntad de quienes hicieron posible que volviera a levantarse. KañoYetan vive cada año esta jornada de una manera especialmente cercana, colaborando activamente en los actos conmemorativos que llenan de emoción la Parte Vieja.
La calle 31 de Agosto volvió a reunir este año a numerosos donostiarras alrededor de la tamborrada, los coros, las antorchas y el tradicional apagado de las luces. Una conmemoración en la que nuestra sociedad estuvo presente antes de continuar la noche como mejor sabemos hacerlo: alrededor de una mesa.
Finalizados los actos en la calle, KañoYetan fue llenándose de socios, familiares y amigos. El presidente de la sociedad, Koldo Arnaiz, participó activamente durante toda la cena, atendiendo las mesas y compartiendo una velada que reunió a numerosos miembros y amigos de la sociedad, además de representantes de la vida social donostiarra y de otras sociedades de la ciudad.
En los fogones estuvieron Ion Manterola, que esa misma noche había dirigido la Tamborrada como Tambor Mayor, Eugenio Ruiz de Azua «Burton», Aitor Arretxea y el propio presidente. El menú estuvo a la altura de la ocasión: micuit de pato con salsa de higos y pimientos de Espelette, marmitako y mamia.
Una cena muy KañoYetan: cocinar juntos, servir a los demás, conversar y hacer de la sociedad un punto de encuentro.
La celebración tuvo este año, además, un significado especial. KañoYetan cumple 125 años, y noches como la del 31 de Agosto explican mejor que cualquier aniversario lo que significa alcanzar esa cifra. Generaciones diferentes compartiendo sociedad, tradiciones que continúan vivas y una estrecha relación con Donostia que forma parte de nuestra identidad desde hace más de un siglo.
El periodista Joti Díaz, que compartió la velada con nosotros, recogió posteriormente la celebración en El Diario Vasco, dejando constancia del ambiente vivido en KañoYetan durante una de las noches más singulares del calendario donostiarra.
125 años después, seguimos reuniéndonos alrededor de la mesa y participando en la vida de nuestra ciudad. Porque celebrar nuestra historia también significa mantener vivas sus tradiciones.
Fuente e imágenes: artículo de Joti Díaz publicado en El Diario Vasco, 3 de septiembre de 2026. Leer el artículo en El Diario Vasco

Celebración del 31 de agosto
Celebramos el 31 de Agosto El 31 de Agosto es una de esas fechas que forman parte de la memoria de Donostia. Una noche para recordar la destrucción de la ciudad en 1813, pero también para celebrar la voluntad de quienes hicieron posible que volviera a levantarse. KañoYetan vive cada

